VIDA 100% LIBRE DE QUÍMICOS
jueves, 15 de agosto de 2024
Cada vez es más frecuente encontrar productos etiquetados con leyendas como “sin químicos” o “100% natural”, pero ¿qué tan ciertas son estas afirmaciones?
Hace algún tiempo me encontré con un video en una conocida red social. En él se hablaba sobre la sal del himalaya y las similitudes que presenta con la sal de mesa común.
Como era de esperarse, los comentarios de los cibernautas no se hicieron esperar y pronto se desviaron hacia cuestiones como: “La sal de mesa contiene yodo, y es un químico peligroso”, “Yo prefiero la sal del himalaya porque es natural” y también “El consumo de cualquier tipo de sal es malo para la salud”. No se puede negar que era muy divertido leer cómo cada uno defendía sus argumentos de quien intentaba contradecirlos, sin embargo, después pensé que esto, no es un caso aislado en un video, ya que de manera cotidiana estamos expuestos a contenido de ese mismo tipo; donde se nos incita a consumir sólo “lo natural”; satanizando cualquier cosa que contenga algún ingrediente difícil de leer.
Como era de esperarse, los comentarios de los cibernautas no se hicieron esperar y pronto se desviaron hacia cuestiones como: “La sal de mesa contiene yodo, y es un químico peligroso”, “Yo prefiero la sal del himalaya porque es natural” y también “El consumo de cualquier tipo de sal es malo para la salud”. No se puede negar que era muy divertido leer cómo cada uno defendía sus argumentos de quien intentaba contradecirlos, sin embargo, después pensé que esto, no es un caso aislado en un video, ya que de manera cotidiana estamos expuestos a contenido de ese mismo tipo; donde se nos incita a consumir sólo “lo natural”; satanizando cualquier cosa que contenga algún ingrediente difícil de leer.
Personalmente, creo que se debe a que se percibe que “químico” es sinónimo de “sintético”, “dañino”, “tóxico” o “peligroso”, asumiendo que el consumo del producto en cuestión traerá un daño a nuestra vida. Este tipo de comportamiento no es reciente; ya desde los años 60’s, las personas expresaban su preocupación por el uso del DDT (Dicloro difenil tricloroetano), un plaguicida usado principalmente para el control del mosquito transmisor de la malaria y algunos otros vectores. Tras su prohibición, las regulaciones para cualquier producto que quiera salir a la venta se han vuelto cada vez más estrictas, sin embargo, el miedo a los productos químicos ha ido cada vez en aumento. Ya que la aversión por ingredientes percibidos como “químicos” ha ido en aumento, propiciando a la vez, un alza en la demanda de productos “libres de todo”.
MIEDO A LO DESCONOCIDO
La quimiofobia es un término usado para describir el temor excesivo a los productos químicos. Sin embargo, no se trata precisamente de una fobia; ya que no es una condición médica, sino más bien, una conducta impulsada por el desconocimiento de la información completa.Este término, reconocido también por la IUPAQ (Unión Internacional de Química Pura y Aplicada), ha tomado mayor relevancia a últimas fechas, ya que es cada vez más frecuente que se le encuentren objeciones de uso a cualquier producto por el hecho de percibirlo como “no natural” o “químico”. Es así, que se percibe como sana la ingestión de cualquier preparado a base de plantas para el alivio de algún malestar; y como perjudicial el esquema de antibiótico que nos prescribe el profesional de la salud.
Hay quienes apoyan también que la quimofobia tiene componentes relacionados al lenguaje; ya que, por ejemplo, resulta más “amigable” pensar que lo que estamos consumiendo es “Extracto de Sauce” y no “Ácido acetilsalicílico”, aunque para fines prácticos, estamos hablando Aspirina. Pero de pronto la mención de su nombre químico podría desatar una alarma de que se trata de algo desconocido y potencialmente tóxico.
Sin embargo, muchos de los seguidores del movimiento en pro de la quimiofobia, ignoran que no hay objeto, lugar o material que no esté conformado por átomos; es decir, por química pura desde sus mismos cimientos: desde cada bocanada de aire que inhalamos, la ensalada 100% orgánica de nuestra comida, el remedio herbolario que tomamos para no consumir medicamentos “tóxicos”, el funcionamiento de nuestro metabolismo y en general todo nuestro entorno está compuesto por química en diferentes formas. En este punto, la desinformación o el conocimiento a medias es quien juega el papel decisivo en la postura de las personas respecto a alguna situación o producto en particular, y su decisión sobre si es seguro o no. Retomando el tema del video del inicio; el hecho de que la sal contenga yodo, por ejemplo, es una forma de hacer llegar este elemento a nuestro organismo, ya que es necesario dentro de las funciones de la glándula tiroides, no significa que sea algún tipo de impureza dañina para nuestro consumo.
Sin embargo, muchos de los seguidores del movimiento en pro de la quimiofobia, ignoran que no hay objeto, lugar o material que no esté conformado por átomos; es decir, por química pura desde sus mismos cimientos: desde cada bocanada de aire que inhalamos, la ensalada 100% orgánica de nuestra comida, el remedio herbolario que tomamos para no consumir medicamentos “tóxicos”, el funcionamiento de nuestro metabolismo y en general todo nuestro entorno está compuesto por química en diferentes formas. En este punto, la desinformación o el conocimiento a medias es quien juega el papel decisivo en la postura de las personas respecto a alguna situación o producto en particular, y su decisión sobre si es seguro o no. Retomando el tema del video del inicio; el hecho de que la sal contenga yodo, por ejemplo, es una forma de hacer llegar este elemento a nuestro organismo, ya que es necesario dentro de las funciones de la glándula tiroides, no significa que sea algún tipo de impureza dañina para nuestro consumo.
TODO EL EXCESO ES MALO
Ahora bien, que la química esté presente en todos los aspectos de nuestra vida, no es malo en absoluto, ni deberíamos estar alarmados por esto. Resulta más bien, una oportunidad para recordar la máxima de Paracelso: “La dosis hace al veneno”. Con esto en mente, cobra sentido que, por ejemplo, las indicaciones de los blanqueadores de ropa sean: “diluir 40mL por litro de agua”, ya que, si llegamos a excedernos, podemos desde dañar nuestra prenda favorita, hasta sufrir algún percance en la piel, y en cualquiera de los casos, no podríamos decir que se debe al producto que se usó, si no que no se siguieron las instrucciones y la dosis recomendada se excedió.
Lo mismo sucede con cualquier otro producto; están sujetos a las cantidades recomendadas de uso, ya que, de otra manera, podrían tener efectos no deseados así se trate de lo más “natural” posible.
Lo mismo sucede con cualquier otro producto; están sujetos a las cantidades recomendadas de uso, ya que, de otra manera, podrían tener efectos no deseados así se trate de lo más “natural” posible.
APRENDIENDO A CONVIVIR
Ya hemos visto que no podemos permanecer ajenos a la química, y esto no tiene por qué ser motivo de alarma. La forma en la que podemos empezar a convivir y aceptarla en nuestras vidas, es la información. Así que, la próxima vez que te topes con un nombre poco común en los ingredientes de tu cereal de la mañana, puedes probar primero, buscar de qué se trata antes de alarmarte. Los mismo aplica cuando haya algún producto “libre de todo”, podemos cuestionarnos si en realidad es necesario el haber prescindido de esos ingredientes o si sólo es parte de una estrategia comercial, por ejemplo.
Y tú, ¿Qué piensas de la química en nuestras vidas?
Recuerda que en VIRESA estamos contigo, unidos por la ciencia.
Y tú, ¿Qué piensas de la química en nuestras vidas?
Recuerda que en VIRESA estamos contigo, unidos por la ciencia.
Referencias:
Green Chemistry and Chemophobia | Herald of the Russian Academy of Sciences (springer.com)
Curing chemophobia: Don’t buy the alternative medicine in “The Boy With a Thorn in His Joints.” (slate.com)
Quimiofobia: los riesgos de temer en exceso a los químicos artificiales - BBC News Mundo
Green Chemistry and Chemophobia | Herald of the Russian Academy of Sciences (springer.com)
Green Chemistry and Chemophobia | Herald of the Russian Academy of Sciences (springer.com)
Curing chemophobia: Don’t buy the alternative medicine in “The Boy With a Thorn in His Joints.” (slate.com)
Quimiofobia: los riesgos de temer en exceso a los químicos artificiales - BBC News Mundo
Green Chemistry and Chemophobia | Herald of the Russian Academy of Sciences (springer.com)
